(Carta enviada a "La Vanguardia"
Todo el esfuerzo y el trabajo de tantos vecinos del magnífico Barrio de Gràcia que trabajan todo el año para conservar una de las pocas Fiestas populares que nos quedan en Barcelona, puede desaparecer por la actitud de un numeroso grupo de jóvenes, bien sean okupas, skins, o los que va sólo van a beber y fumar porros. Lo que se puede ver cada madrugada en las calles de Gràcia no es muy distinto a lo que se puede ver en los Sanfermines, en la Semana Grande de San Sebastián o de BIlbao y en las fiestas populares de muchos pueblos de España: una juventud que sólo sabe divertirse con la litrona en una mano y el porro en la otra.
Y yo me pregunto ¿dónde han aprendido estos jóvenes que para divertirse hay que estar colocado? ¿quizá en sus hogares con sus padres, en la calle o la escuela? Todos somos responsables de transmitir a las nuevas generaciones una forma de vivir y de divertirnos. Lo que usted lector puede ver, si se atreve a entrar por la madrugada en las estrechas y malolientes calles okupadas de Gràcia es un espectáculo muy preocupante, sobre todo cuando se piensa en el futuro de esos jóvenes, en lo que pueden apartar a nuestra sociedad y sobre todo por la atracción y mimetismo que provoca en otros más jóvenes.
Si nuestro Ayuntamiento no quiere que la Festa de Gràcia se convierta en los "Sanfermines de Barcelona" está a tiempo de poner remedio. Y hago un llamamiento a las Autoridades para que afrontemos el problema de cómo se divierten los jóvenes desde las discotecas a las fiestas desbokadas. Hay un gran abismo entre los jóvenes que estos días están en Colonia y los que cada noche dicen divertirse no sólo en Gràcia sino en casi todos los pueblos en fiestas. Reflexionemos, porque el futuro está en manos de los jóvenes.
Atentamente,
José Lozano Galera
19.8.2005 |