PERIODISTAS» / "El País tiene un Libro de Estilo que no cumple"
Réplica al editorial de El País
Por Elena de Regoyos
Periodista Digital
Viernes, 28 de octubre 2005
Su artículo "resulta cuando menos curioso y ciego de corporativismo simplón". Así comienza en El Torrentí Jaime Richart su rebate al editorial de este jueves de El País, titulado "Periodistas", en el que critica los fundamentos de quienes apoyan la creación del Estatuto del Periodista. Critica que El País quiera "una de dos, o que la sociedad deje en sus manos la solución del "problema", o que todo siga igual". Ese editorial es, según Richart, "una muestra de que nadie ha leído en la Redacción con el mínimo detenimiento las "Instituciones oratorias" de Fabio Quintiliano"... y es sólo el principio. Sigue así.
Resalta Richart con ironía que El País encuentre "dentro de su círculo la solución para sanear un periodismo tan podrido como el mismo artículo reconoce nos invade". Ya que, según argumenta, "el mismo editorial reconoce que las reglas del juego se vienen mostrando absolutamente inoperantes y no se cumplen ni de lejos", por lo que, según escribe, no encuentra lógica en que la propia profesión periodística pretenda darse solución a sí misma en semejante cuestión, "cuando la corrupción lejos de remitir progresa".
Ataca directamente el diario emblema del Grupo Prisa, aduciendo que "el mismo El País tiene un Libro de Estilo que ni siquiera el periódico cumple en numerosas ocasiones como reconoce también su propio Defensor del Lector".
Tenaz y convencido, Richart explica que "ese Estatuto no podrá por sí solo contener la fuerza del vendaval de los sobornos, incluido el de la conciencia de redactores, directores y subdirectores de los periódicos y de las cadenas de radio y televisión". Y de nuevo ejemplifica con una dura crítica a EL País, preguntando dónde se debería insertar su presunto "patinazo" de culpar en primera plana al día siguiente a ETA del 11-M, "sólo" porque el presidente del gobierno de entonces había llamado por teléfono a Ceberio para darle "la noticia".
"¿Acaso un periódico, un periodismo como el que se postula y propugna El País "debe", contra lo establecido en su Libro de Estilo, creer a pie juntillas como fuente única y de la máxima solvencia al presidente del gobierno en un asunto delicado como pocos, de carácter tanto político como policiaco, en el que una ética de mínimos periodística obliga a sospechar hasta del propio presidente que ha llamado por teléfono?"
Ética por la gracia de Dios
Cuestiona Richart la ética periodística por el simple hecho de ser periodista, preguntando si acaso la Escuela de Periodismo es un instituto académico o técnico cuya legitimidad y legitimación la tiene per se, por inspiración divina o porque sólo responde, como los dictadores clásicos, ante Dios y ante la Historia.
{sumario}Una de dos, o lo que propone El País es que la sociedad deje en sus manos la solución del "problema", o quiere que todo siga igual{/ladillo}Añade que "si, como dice al final el editorial "el juicio de los lectores y audiencias, por un lado, y el Código Penal, por otro, se bastan para delimitar el ancho terreno de juego desde el que los periodistas han de realizar su contribución al fortalecimiento de la democracia" ¿a qué viene dedicar un quinto del espacio de las argumentaciones a enumerar las lacras inextirpables del periodismo al uso", para terminar concluyendo que "una de dos, o lo que propone El País es que la sociedad deje en sus manos la solución del "problema", o que la sociedad, el gobierno, la Escuela de Periodismo, su Libro de Estilo, el Congreso y todos los conductos por los que discurren las inmundicias periodísticas cambien... para que todo siga igual |